Carboxiterapia

La aplicación de dióxido de carbono de manera subcutánea controlada, ha demostrado que es un método seguro ya que su acción lipolitica, vasodilatadora y regeneradora brinda beneficios globales ya que no sólo degrada de manera favorable a las grasas y los triglicéridos en el tejido subcutáneo, sino también fortalece la estructura dérmica, por lo cual sus aplicaciones estéticas y terapéuticas han aumentado en la actualidad.

Los resultados son más evidentes después de la quinta sesión, notará que su piel luce más brillante y lozana.  Entre la octava y la décima sesión podrá apreciar que su tejido subcutáneo es más firme y más delgado.

Además, se puede combinar  con otros tratamientos como liposucción, lipoescultura, mesoterapia y presoterapia, para obtener un resultado más eficaz.